Este proyecto nace de mi experiencia y las moradas que fui conociendo. Desde pequeña en la casa de mis padres dentro de la habitación que compartía con mi hermana menor, mi mesa de noche era mi espacio íntimo, mi diminuto mundo donde guardaba lo que más me gustaba: mi colección de papeles y cajitas musicales. Siento que esa fue mi primera morada.
Creo que los espacios son importantes para cualquier ser, por que en algún momento de la vida uno siempre quiere regresar a su refugio, a la guarida, a la morada.