MORADA 39
valle del mantaro . huancayo
Recorrimos varios pueblos que forman parte del valle de Mantaro, uno de ellos es Cochas Grande. No venía aquí hace mucho; ahora hay más casas de cemento que de adobe. Curiosamente, de las pocas casas de adobe que quedan, dos son las de Irma y la de Angélica, su madre. Fuimos a visitar a Irma para conversar un poco sobre el buen vivir.
Ni bien llegamos, hicimos una caminata por los alrededores de su hogar. Su morada no se limita a su casa; todo el entorno, que es el campo, también es parte. Aquí se origina su premisa de el buen vivir. Para ella, el buen vivir es conocer nuestra identidad, saber quiénes somos. Señalándome el paisaje, me dice que es una forma de vivir de manera sostenible y en armonía con la naturaleza, el agua, el campo. Ella nos cuenta que creció jugando en el bosque de eucalipto y escuchando el canto de los pájaros; tiene una conexión muy especial con la naturaleza, sigue las costumbres de sus ancestros y trabaja para preservarlas. El clima de los andes puede llegar a ser muy intenso; las heladas, el granizo y las bajas temperaturas hacen que el cultivo muera. Todo se vuelve seco y amarillo, lo que también tiene su encanto pues, cuando cae el sol se torna dorado. Hasta que llega la época de lluvia y vuelven a crecer las plantas. Explica esto mientras me muestra que todas las hierbas que tenía murieron.
Irma es una artista del mate burilado, en los mates dibuja sus sueños, la sabiduría de sus antepasados y lo que investiga. Nos dice que mientras más complejo sea el proyecto que investiga, más le gusta. Un ejemplo fue el burilado de la obra, El Quijote de la Mancha. Entre risas nos cuenta que terminó descocada como el personaje. Hasta el momento tiene 80 mates burilados que han ganado premios; algunos mates se exponen fuera del país. Está planeando hacer un museo en su casa y exponer toda su obra, entre otros proyectos que ya están en pleno proceso de desarrollo.
Este viaje lo hice con una querida amiga de Huancayork. Ella le dice así a Huancayo, y entiendo el porqué: es una ciudad importante para la sierra central que genera mucho comercio. Conversando con los lugareños, les oigo decir que la ciudad crece, pero no hay desarrollo. Paralelamente, en el valle, hay personas como Irma, que optan por el buen vivir. Para estos tiempos no es el camino más fácil pero pienso que es el más gratificante.
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